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Ésta serie… Los montajes, las conexiones intuidas.

En “Revelaciones íntimas” confluyen, por un lado, la presencia en mi vida  de objetos que pertenecieron a mujeres familiares (abuelas, madres, tías, amigas): colgantes, prendedores, perchas, pequeñas fotografías, amuletos protectores, pañuelos. Tesoros, objetos heredados, robados, regalados, deseados. Una pequeña mesa, no tan alta, no tan baja. Una mesa que pueda permitirme el movimiento. Alrededor de ella, mis  tesoros que no otorgan más beneficio que un destello. Parte del enigma, es no saber a ciencia cierta el origen de cada una de estas pequeñas piezas recolectadas desde mis primeros años en el mundo.

Se suman a esta escena de trabajo, los collages que mantenía secretos en carpetas foliadas. Hasta el momento de realizar estas series fotográficas, pensaba que lo más importante de ellos era la libertad y el placer que sentía al hacerlos. Ahora, su juego, su diálogo en cada fotografía. Son de pequeño formato, me gusta ese tamaño; creo que esta dimensión es un incentivo para la concentración. Los más grandes miden 30 x 30 cm, son como mosaicos que ahora  ingresan a jugar en la mesa.

Ésta revelación: Ellas I

Ellas tres, hijas, hermanas, madres. Ellas tres, un núcleo amoroso que me cobijó como mujer. Mi abuela y sus hermanas son uno de los orígenes míticos de mi historia personal.

Envueltas en un halo de blancura, perforadas sus figuras, son un telón de fondo, mi envoltorio protector. Podemos salir, reza el mandato. Y allí radica el poder de los prendedores son poderosos amuletos, tras su destello discreto obtenemos camuflajes.